Fisioterapia para embarazadas

Patologias muscoesqueleticas más frequentes durante el embarazo

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Cuáles son las patologías frecuentes durante un embarazo en la estructura musculoesquelética

  1. Sindrome del pririforme (pseudociatica): dolor en la zona lumbar y glútea, pudiendo llegar a la parte posterior del muslo y en ocasiones el pie.
  2. Lumbo-ciática con origen en el disco intervertebral:
  3. Disfunción de la sínfisis del pubis: dolor en la zona del pubis relacionado con el movimiento.
  4. Coccigodinia: dolor en la zona del coxis.
  5. Dolor costal
  6. Síndrome del túnel carpiano: dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en la mano y la muñeca.
  7. Inestabilidad de rodilla y tobillo.

principales causas de dolor muscoesqueletico durante el embarazo

Durante el embarazo, las principales causas de dolor musculoesquelético pueden estar relacionadas con los cambios fisiológicos y biomecánicos que experimenta el cuerpo de la mujer. Algunas de las principales causas incluyen:

 

  1. **Cambios en la postura**: El aumento del tamaño del útero puede alterar el centro de gravedad de la mujer embarazada, lo que puede provocar cambios en la postura para compensar. Esto puede ejercer presión adicional en la columna vertebral y los músculos, lo que lleva a dolor en la espalda baja, cuello y hombros.

 

  1. **Relajación de los ligamentos**: Durante el embarazo, el cuerpo produce hormonas como la relaxina, que ayudan a relajar los ligamentos y preparar el cuerpo para el parto. Esta relajación de los ligamentos puede provocar una mayor laxitud articular y aumentar el riesgo de lesiones y dolor musculoesquelético.

 

  1. **Aumento de peso**: El aumento de peso durante el embarazo puede ejercer presión adicional en las articulaciones y los músculos, especialmente en la espalda baja, las caderas y las rodillas, lo que puede provocar dolor y molestias.

 

  1. **Cambios en la distribución del peso**: El crecimiento del útero puede desplazar los órganos internos y ejercer presión sobre las estructuras musculoesqueléticas circundantes, lo que puede contribuir al dolor en la pelvis, la espalda baja y las caderas.

 

  1. **Desequilibrios musculares**: Durante el embarazo, algunos músculos pueden volverse más débiles debido al estiramiento y al aumento del peso, mientras que otros pueden volverse más tensos para compensar. Estos desequilibrios musculares pueden conducir a una mala alineación y dolor musculoesquelético.

 

  1. **Actividad física inadecuada**: La falta de actividad física adecuada o realizar movimientos incorrectos durante el embarazo puede aumentar el riesgo de dolor musculoesquelético. Por otro lado, el exceso de actividad física sin la debida consideración de los cambios corporales también puede contribuir al dolor.

Este método de tratamiento esta basado en la evidencia científica, es decir, se ha estudiado clínicamente la efectividad de su aplicación como tratamiento en los diferentes sujetos y circunstancias.

beneficios de la fisioterapia para embarazadas

La fisioterapia durante el embarazo puede proporcionar una serie de beneficios entre los que destacan:

 

  1. Alivio del dolor: La fisioterapia puede ayudar a aliviar el dolor de espalda, cuello, cadera y otras molestias musculoesqueléticas comunes durante el embarazo, ya sea a través de ejercicios específicos, terapia manual, técnicas de relajación u otras modalidades físicas como la termoterapia

 

  1. Mejora de la postura: La fisioterapia puede enseñar técnicas para mejorar la postura y la alineación corporal durante el embarazo, lo que puede ayudar a prevenir o reducir el dolor y la incomodidad.

 

  1. Fortalecimiento muscular: el ejercicio terapéutico en embarazadas puede ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico y del CORE, además del resto de la musculatura, lo que puede ser beneficioso para el parto y la recuperación postparto. Es importante destacar que, durante el embarazo, el ejercicio físico debe ser autorizado por un medico y supervisado por un profesional de la salud como es el fisioterapeuta.

 

  1. Reducción del riesgo de incontinencia urinaria: Los ejercicios específicos de fisioterapia pueden ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico, lo que puede reducir el riesgo de incontinencia urinaria durante el embarazo y después del parto.

 

  1. Preparación para el parto: La fisioterapia puede incluir técnicas de respiración, relajación y ejercicios de fortalecimiento que pueden ayudar a preparar a la madre para el parto y mejorar su capacidad para manejar el dolor durante el trabajo de parto.

 

  1. Facilitación de la recuperación postparto: Después del parto, la fisioterapia puede ayudar en la recuperación muscular y en la rehabilitación de la pelvis y el suelo pélvico, lo que puede ser especialmente beneficioso en casos de diástasis abdominal, dolor pélvico persistente o debilidad muscular.

 

  1. Reducción del estrés y la ansiedad: La fisioterapia puede incluir técnicas de relajación y mindfulness que pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad asociados con el embarazo.
  1. **Cambios en la postura**: El aumento del tamaño del útero puede alterar el centro de gravedad de la mujer embarazada, lo que puede provocar cambios en la postura para compensar. Esto puede ejercer presión adicional en la columna vertebral y los músculos, lo que lleva a dolor en la espalda baja, cuello y hombros.
  1. **Relajación de los ligamentos**: Durante el embarazo, el cuerpo produce hormonas como la relaxina, que ayudan a relajar los ligamentos y preparar el cuerpo para el parto. Esta relajación de los ligamentos puede provocar una mayor laxitud articular y aumentar el riesgo de lesiones y dolor musculoesquelético.
  1. **Aumento de peso**: El aumento de peso durante el embarazo puede ejercer presión adicional en las articulaciones y los músculos, especialmente en la espalda baja, las caderas y las rodillas, lo que puede provocar dolor y molestias.
  1. **Cambios en la distribución del peso**: El crecimiento del útero puede desplazar los órganos internos y ejercer presión sobre las estructuras musculoesqueléticas circundantes, lo que puede contribuir al dolor en la pelvis, la espalda baja y las caderas.
  1. **Desequilibrios musculares**: Durante el embarazo, algunos músculos pueden volverse más débiles debido al estiramiento y al aumento del peso, mientras que otros pueden volverse más tensos para compensar. Estos desequilibrios musculares pueden conducir a una mala alineación y dolor musculoesquelético.
  1. **Actividad física inadecuada**: La falta de actividad física adecuada o realizar movimientos incorrectos durante el embarazo puede aumentar el riesgo de dolor musculoesquelético. Por otro lado, el exceso de actividad física sin la debida consideración de los cambios corporales también puede contribuir al dolor.

Este método de tratamiento esta basado en la evidencia científica, es decir, se ha estudiado clínicamente la efectividad de su aplicación como tratamiento en los diferentes sujetos y circunstancias.

 

Es importante destacar que la fisioterapia durante el embarazo debe ser realizada por un fisioterapeuta especializado y adaptada a las necesidades individuales de cada mujer embarazada. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier programa de fisioterapia durante el embarazo.

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